Nuevo curso

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Hace como 20 años, cuando publicabas un artículo referido a la educación, te escribían los maestros preguntándote con curiosidad cuál era el motivo de tu interés por la escuela. Pocas eran las columnas que se dedicaban al asunto, de ahí la extrañeza de los docentes, acostumbrados a despertar poco interés. Aun así, los problemas que hoy asfixian a los maestros ya se apuntaban entonces, aunque no a todo el sector educativo le parecía bien que se ejerciera una mirada crítica sobre el sistema, porque había defensores de las distintas reformas educativas que apelaban a la universalización de la enseñanza en nuestro país para justificar cualquier disparate pedagógico. Pero los que visitábamos los centros para realizar encuentros literarios podíamos observar cómo aumentaba la frustración del profesorado, al que poco a poco se le fue cargando sobre los hombros necesidades sociales de un alumnado cada vez más complicado.
Los recortes han agudizado las carencias hasta hacer a veces insoportable la profesión para algunos docentes, pero nuestros maestros y profesores reivindicaban ayuda práctica y apoyo moral desde hace mucho tiempo. Por esa falta de rigor en el debate y una excesiva politización, que unas veces impone la derecha y otras impuso la izquierda, lo que ayer fue preocupante hoy se ha convertido en dramático.
Si un profesor era ya, desde hace años, alguien que tenía que ejercer labores de asistencia social, lidiar con problemas disciplinarios, o que echaba en falta profesores de apoyo que facilitaran la integración de niños inmigrantes o con otro tipo de problemas, ahora padece lo mismo pero multiplicado por más alumnos y menos docentes. Los profesores se han hecho visibles por los recortes económicos, y bien está que así sea, pero llevan muchos años clamando al cielo. Pienso en ellos, ahora que empieza el curso.

ELVIRA LINDO, El País, 25/9/2013

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Nacida en Cádiz en 1962, es escritora, periodista, locutora y guionista de radio, cine y televisión, además de actriz. Su fama le llegó a partir de Manolito Gafotas, el inolvidable personaje al que que ella misma prestaba su voz en la radio, que fue el protagonista en toda una serie de novelas y gracias al cual obtuvo el Premio Nacional de Narrativa Infantil y juvenil en 1998. Otras obras han sido llevadas al cine, como Una palabra tuya, por la que le fue concedido el Premio Biblioteca Breve en 2005. Sus artículos, publicados semanalmente en El País y en otros medios, suelen unir el humor, la ironía y la crítica social. Tinto de verano y El mundo es un pañuelo recogen algunos de ellos. En 2010 publicó Lo que me queda por vivir y entre 2010 y 2012 colaboró en el programa de radio Asuntos propios, de Toni Garrido. Ha estado viviendo en Nueva York hasta 2006, mientras su marido, el escritor Antonio Muñoz Molina, fue director del Instituto Cervantes de dicha ciudad.

Hemos seleccionado este reciente artículo para comenzar el curso reivindicando la importancia de la labor docente, no siempre reconocida, y recordando las necesidades de la enseñanza en estos tiempos difíciles.  

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Una respuesta a Nuevo curso

  1. buensuceso dijo:

    muy adecuado para el inicio de curso

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