EL DECAMERÓN

SÉPTIMA JORNADA

COMIENZA LA SÉPTIMA JORNADA DEL DECAMERÓN, EN LA CUAL, BAJO EL GOBIERNO DE DIONEO, SE DISCURRE SOBRE BURLAS QUE POR AMOR O POR SU SALVACIÓN HAN HECHO LAS MUJERES A SUS MARIDOS, HABIÉNDOSE APERCIBIDO ELLOS O NO.

 NOVELA SEGUNDA

Peronella mete a un amante suyo en un tonel al volver su marido a casa; y como el marido lo había vendido, ella dice que se lo ha vendido a uno que está dentro para ver si le parece firme; y saliendo este, se lo hace raspar al marido y llevárselo luego a su casa.

Con grandísima risa fue la historia de Emilia escuchada y la oración como buena y santa elogiada por todos, siendo llegado el fin de la cual mandó el rey a Filostrato que siguiera, el cual comenzó:

Carísimas señoras mías, son tantas las burlas que los hombres os hacen, y especialmente los maridos, que cuando alguna vez sucede que alguna al marido se la haga, no debíais vosotras solamente estar contentas de que ello hubiera ocurrido, o de enteraros de ello o de oírlo decir a alguien, sino que deberíais vosotras mismas irla contando por todas partes, para que los hombres conozcan que si ellos saben, las mujeres por su parte, saben también; lo que no puede sino seros útil porque cuando alguien sabe que otro sabe, no se pone a querer engañarlo demasiado fácilmente. ¿Quién duda, pues, que lo que hoy vamos a decir en torno a esta materia, siendo conocido por los hombres, no sería grandísima ocasión de que se refrenasen en burlaros, conociendo que vosotras, si queréis, sabríais burlarlos a ellos? Es, pues, mi intención contaros lo que una jovencita, aunque de baja condición fuese, casi en un momento, para salvarse hizo a su marido.

 NOVELA QUINTA

Un celoso disfrazado de cura confiesa a su mujer, al cual esta da a entender que ama a un cura que viene a estar con ella todas las noches, con lo que, mientras el celoso ocultamente hace guardia a la puerta, la mujer hace entrar a un amante suyo por el tejado y está con él.

A su argumento puso fin Laureta; y habiendo ya cada uno alabado a la mujer porque había obrado bien y como a aquel desdichado convenía, el rey, para no perder tiempo, volviéndose hacia Fiammetta, placenteramente le encargó novelar; por la cual cosa, ella así comenzó:

Nobilísimas señoras, el cuento anterior me lleva a relatar, igualmente, de un celoso, estimando que lo que sus mujeres les hacen, y sobre todo cuando tienen celos sin motivo está bien hecho. Y si todas las cosas hubiesen considerado los hacedores de las leyes, juzgo que en esto deberían a las mujeres no haber adjudicado otro castigo sino el que adjudicaron a quien ofende a alguien defendiéndose: porque los celosos son hostigadores de la vida de las mujeres jóvenes y son muy diligentes perseguidores de su muerte. Están ellas toda la semana encerradas y atendiendo a las necesidades familiares y domésticas. Deseando, como todos hacen, tener luego los días de fiesta alguna distracción, algún reposo, y poder disfrutar algún entretenimiento como lo toman los labradores del campo, los artesanos de la ciudad y los regidores de los tribunales, como hizo Dios cuando el día séptimo descansó de todos sus trabajos, y como lo quieren las leyes santas y las civiles, las cuales al honor de Dios y al bien común de todos mirando, han distinguido los días de trabajo de los de reposo. A la cual cosa en nada consienten los celosos, y aquellos días que para todas las otras son alegres, a ellas, teniéndolas más encerradas y más recluidas, hacen sentir más míseras y dolientes; lo cual, cuánto y qué consunción sea para las pobrecillas sólo quienes lo han probado lo saben. Por lo que, concluyendo, lo que una mujer hace a un marido celoso sin motivo, por cierto no debería condenarse sino alabarse.

Giovanni Boccaccio

Giovanni Boccaccio (?, 1313-Certaldo, actual Italia, 1375) Hijo de comerciante, se educó en Florencia y Nápoles y se dedicó a las finanzas y al comercio, oficio que pronto abandonó para dedicarse a la literatura. Escribió su obra más conocida, El Decamerón (1348-1353), conjunto de cien cuentos, tras la epidemia de peste que asoló Florencia en 1348. Su éxito le valió cargos importantes, como embajador en Aviñón y en Roma. Al final de su vida, tras una crisis espiritual, renegó de esta obra y se volcó en el estudio de obras piadosas para terminar siendo ordenado sacerdote. Fue un humanista, influenciado por Dante y Petrarca, además de por los clásicos latinos. Se le considera el creador de la prosa italiana. En su gran obra aparece la vida de la Italia de su época, unida a un afán por disfrutarla que anticipa el Renacimiento.

Pilar Nevado, que esperamos nos siga leyendo cuando esté dedicada a otras ocupaciones y a quien agradecemos sus colaboraciones en este blog, nos propone estos textos de El Decamerón por las siguientes razones:

El año que está a punto de concluir se conmemora el séptimo centenario del nacimiento de Giovani Boccaccio, autor del Decamerón.

Se trata de una colección de cien relatos publicada en 1351 y en la que Boccaccio, valiéndose de unos narradores (siete mujeres y tres hombres) que huyen de la ciudad de Florencia asolada por la peste, muestra una sociedad burguesa que domina la vida florentina de mediados del s. XIV, contemporánea al autor y que, por tanto, conoce bien.

Pues bien, frente a una sociedad misógina en la que la mujer se debe a la voluntad del marido, padre o hermano, Boccaccio concede a esta un papel primordial como receptora y potencial consumidora de literatura y le da voz para que sea ella, como contadora de historias, la que muestre a una mujer astuta capaz de engañar al hombre para conseguir sus propósitos.

 He seleccionado dos fragmentos de la Jornada VII, que trata de los engaños que hacen las mujeres a sus maridos como castigo a sus infundados celos.

Podéis ver algunas frases famosas de Boccaccio en este vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=Dji-MI7o_Qk

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s