SANTA TERESA DE JESÚS

“Harto mayor trabajo fue para mí que los dichos lo que nos acaeció el postrer día de Pascua de Espíritu Santo. Dímonos mucha priesa por llegar de mañana a Córdoba para oír misa sin que nos viese nadie. Guiábannos a una iglesia que está pasado el puente, por más soledad. Ya que íbamos a cruzar, no había licencia para pasar por allí carros, que la ha de dar el corregidor. De aquí a que se trajo pasaron más de dos horas, por no estar levantados, y mucha gente se llegaba a procurar saber quién iba allí. De esto no se nos daba mucho, porque no podían, que íbamos muy cubiertos. Cuando ya vino la licencia, no cabían los carros por la puerta del puente; fue menester aserrarlos o no sé qué, en que se pasó otro rato. En fin, cuando llegamos a la iglesia, que había de decir misa el padre Julián de Ávila, estaba llena de gente, porque era su advocación del Espíritu Santo (lo que no habíamos sabido) y había gran fiesta y sermón.

Cuando yo esto vi, diome mucha pena, y, a mi parecer, era mejor irnos sin oír misa que entrar entre tanta barahúnda. Al padre Julián de Ávila no le pareció, y como era teólogo, hubímonos todas de llegar a su parecer, que los demás compañeros quizá siguieran el mío, y fuera peor acertado, aunque no sé si yo me fiara de mi solo parecer. Apeámonos cerca de la iglesia, que, aunque no nos podía ver nadie los rostros, porque siempre llevábamos delante de ellos velos grandes, bastaba vernos con ellos y capas blancas de sayal, como traemos, y alpargatas, para alterar a todos. Y ansí lo fue. Aquel sobresalto me debía quitar la calentura del todo, que cierto lo fue grande para mí y para todos.

Al principio de entrar por la iglesia, se llegó a mí un hombre de bien a apartar la gente. Yo le rogué mucho nos llevase a alguna capilla. Hízolo ansí y cerrola, y no nos dejó hasta tornarnos a sacar de la iglesia. Después de pocos días vino a Sevilla y dijo a un padre de nuestra Orden que por aquella buena obra que había hecho pensaba que había Dios héchole merced, que le había proveído de una gran hacienda de que él estaba descuidado. Yo os digo, hijas, que, aunque esto no os parecerá quizá nada, que fue para mí uno de los más malos ratos que he pasado, porque el alboroto de la gente era como si entraran toros. Ansí no vi la hora de salir de aquel lugar, aunque no había ninguno para pasar la siesta cerca y tuvímosla debajo de un puente.”

Santa Teresa de Jesús, Libro de las fundaciones.

Teresa de Cepeda y Ahumada (Ávila, 1515-Alba de Tormes, 1582) fue fundadora de las carmelitas descalzas e impulsora de la reforma en la rama masculina, realizada por san Juan de la Cruz, además de escritora. Canonizada poco después de su muerte, fue proclamada Doctora de la Iglesia católica en 1970. Junto con san Juan de la Cruz, se considera a santa Teresa de Jesús la cumbre de la mística cristiana. En una época en que la Iglesia estaba muy apegada a riquezas y placeres, la santa predicó la vuelta a la humildad y a la pobreza. Incansable, fundó conventos por toda España, experiencia que reflejó en el Libro de las fundaciones. Dejó constancia de sus  sentimientos religiosos y místicos en obras como Camino de perfección y El castillo interior (o Las moradas) y también escribió poesías. Su estilo se caracteriza por la naturalidad, tan perseguida en el Renacimiento, así como por la viveza y campechanía que definían su personalidad, lo que no merma la profundidad de su pensamiento.

Alberto Rubio ha compartido con nosotros este fragmento. Estas son sus palabras:

Con ocasión del quinto centenario de Santa Teresa de Jesús, he seleccionado este fragmento de su Libro de las Fundaciones, donde, con su frescura y vivacidad características, la autora describe un accidentado episodio de su paso por Córdoba. El puente romano y la iglesia de San José y Espíritu Santo, sita en la plaza que hoy lleva el nombre de la santa, fueron testigos del bullicio y el ajetreo que, no obstante la fiebre que la aquejaba aquellos días, soportó con su habitual brío y desenvoltura esta extraordinaria mujer.

Podéis conocer mejor a esta autora si veis este documental, dividido en dos partes:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-documentales/teresa-jesus-vida-experiencia-mistica-capitulo-1/3072639/

http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-documentales/teresa-jesus-vida-experiencia-mistica-capitulo-2/3072622/

 

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