LA VOZ A TI DEBIDA

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».

PEDRO SALINAS

Pedro Salinas (Madrid, 1891-Boston, 1951) es uno de los mayores poetas de la Generación del 27. A su poesía se unen sus ensayos y sus traducciones. Al concluir la guerra civil española se exilió en Estados Unidos hasta su muerte.

La voz a ti debida (1933) es el primer libro de la trilogía de temática amorosa formada por esta misma obra, Razón de amor (1936) y Largo lamento (1938). Dicha trilogía constituye la segunda etapa de la trayectoria poética de Pedro Salinas. Este ciclo es la expresión de un proceso amoroso que va desde el encuentro, el intento del enamorado por descubrir la esencia de la mujer amada en La voz a ti debida, el hallazgo de la pareja y despedida parcial en Razón de amor, y el final doloroso tras un reencuentro imposible en Largo lamento. El título procede de un endecasílabo extraído de la Égloga III de Garcilaso de la Vega. A partir de esta obra, Salinas define su concepto del amor entendido como un proceso de autoconocimiento del yo a partir del . Las raíces literarias de dicha concepción del amor se encuentran en el petrarquismo, en Garcilaso de la Vega y en el idealismo platónico. 

Durante muchos años la crítica literaria había considerado que la mujer amada, objeto y destinataria de los poemas que componen la trilogía formada por La voz a ti debidaRazón de amor y Largo lamento carecía de existencia real. Esta opinión quedó totalmente desmentida con la publicación en 2002 de las cartas que Pedro Salinas escribió a Katherine R. Whitmore entre 1932 y 1947, estudiante norteamericana a la que conoció en la Universidad de Verano Menéndez Pelayo de Santander. 

Salinas es el gran poeta del amor, junto con Garcilaso y Bécquer, que influyeron en su obra, o su compañero de generación, Luis Cernuda. Se acerca el día de los enamorados y es un buen momento para recordar uno de nuestros más famosos poemas de amor.

En el siguiente vídeo encontraréis más versos de este autor dedicados al amor.

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